Como en muchos países del mundo, Timor Oriental también fue golpeado por la pandemia de la Covid-19. Aunque la situación aquí no es tan grave como en otros lugares, el gobierno ha pedido un estado de emergencia y el cierre de escuelas, iglesias y lugares públicos. Solamente los elementos esenciales como mercados, farmacias y hospitales continuaron funcionando.

El aislamiento nos afectó como PEPE, ya que tuvimos que terminar nuestras actividades presenciales con los niños/as. Sin embargo, antes de cerrar, transmitimos toda la información sobre higiene y desprendimiento a nuestros niños/as y sus familias. Las misioneras educadoras continuaron el contacto con los niños/as y sus familias por teléfono, y las iglesias ayudaron a las familias y a las misioneras educadoras como pudieron. El gobierno ha liberado asistencia financiera para las personas más pobres, y esta asistencia también ha beneficiado a las familias del PEPE.

Cuando las misioneras educadoras contactaban a los niños/as, ellos siempre decían que extrañaban mucho el proyecto y cuánto deseaban regresar a clases. Luego, después de dos meses de aislamiento, a medida que el número de casos de Covid-19 se estabilizó en el país, el gobierno decidió reabrir las actividades con las escuelas y todo lo demás. La ministra de educación dio las pautas necesarias, como, por ejemplo, la limpieza general de las escuelas en la primera quincena de junio. Está claro que el PEPE en Timor siguió todas las orientaciones y se preparó para recibir a los niños/as.

Luego, las misioneras educadoras se reunieron con los padres el día 17 de junio y transmitieron la información sobre las medidas de seguridad para este período de funcionamiento del PEPE. Por ejemplo, si los niños/as tienen fiebre u otros síntomas de la Covid-19 o gripe, deben quedarse en casa. Organizaron la sala respetando la distancia entre los niños/as y el uso de una máscara es obligatorio.

Luego, por la gracia del Padre y la alegría de los niños/as, que estaban ansiosos por volver a las actividades, el 18 de junio se reabrieron nuestras tres unidades del PEPE, con el debido cuidado y siguiendo las pautas del ministerio de educación. Les agradecemos que hayan orado por nosotros y por nuestros niños/as y seguimos contando con su apoyo y oraciones porque los desafíos aún son grandes.

Madalena Marques
Coordinadora Nacional del PEPE Timor Oriental

Editado por Halima Ferreira