Con la estación fría llegando y alcanzando una temperatura máxima de 19 ° C y un mínimo de 6 ° C, las hermanas de la Unión Bautista Femenil de Argentina, conmovidas por el amor y la compasión, se unen para hacer abrigos de lana que se envían para calentar niños y niñas de nuestros PEPEs que están en las regiones más pobres del país. Los padres de estos niños/as no tienen los recursos para comprar abrigos de lana, ya que todos los ingresos, resultado del trabajo diario, son para comprar alimentos para toda la familia.

El año pasado, esas mismas hermanas se reunieron e hicieron kits de invierno que también se enviaron a muchos niños y niñas del PEPE. Los kits contenían un abrigo de lana, calcetines, bufanda, gorro y guantes. Además de ser calentados por la ropa de lana, los niños se sienten cálidos por el amor de nuestro Dios que les brinda el PEPE y también por las hermanas y hermanos que apoyan el programa.

Además del frío, tuvimos una preocupación adicional este año con la llegada de la pandemia. Muchos de nuestros niños/as viven en hogares muy necesitados, sin acceso a internet, computadora o incluso un simple teléfono celular. Entonces, comenzamos a preguntarnos cómo ayudar a los niños/as a continuar sus estudios en sus hogares. Cómo seguir visitándolos. Cómo alimentarlos y calentarlos.

Fue así que nos unimos para recolectar donaciones de alimentos (arroz, frijoles, azúcar, etc.), hicimos fotocopias del trabajo escolar, separamos los abrigos de lana y nos pusimos la máscara protectora para ir a las casas de los niños/as con un hermoso kit sorpresa de invierno. Las sonrisas de los niños/as y padres nos contagiaron e hicieron que el esfuerzo valiera la pena. Como Jesús nos enseñó: ¡Ayudar a uno de tus pequeños es lo mejor del mundo!

Graciela Alencastro
Coordinadora del PEPE en Argentina

Carmen Ligia – edición de texto – coordinadora continental del PEPE Américas