Eclesiastés 3:1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”.

El año 2020 comenzó muy positivo para el PEPE Sudáfrica y mi oración es que continúe de esta manera hasta el final.

Comenzamos el año con un taller de capacitación de 3 días en Botshabelo, en la provincia FreeState, donde estuvieron presentes 7 Misioneros Educadores. También tuvimos el privilegio de recibir un nuevo equipo con 3 señoras de Gauteng, porque la Misionera Educadora anterior se fue en noviembre del año pasado. A los Misioneros Educadores se les recordó una vez más su compromiso con los niños y niñas que cuidan todos los días. Además, enfatizamos el deber de cada uno de ellos de demostrar el amor de Jesús en sus interacciones con los niños y niñas.

También realizamos ejercicios prácticos para un aprendizaje más efectivo por parte de nuestros educadores, ya que entendemos que la práctica es, sin duda, más útil para el aprendizaje que las largas conferencias. Ese cuidado con la metodología de enseñanza marcó una gran diferencia en la comprensión de los conceptos, especialmente para los nuevos Misioneros Educadores. La capacitación también ofreció la oportunidad a los educadores de compartir las actividades que se llevan a cabo en sus unidades de PEPE para que, a través de la comparación, haya una mejoría y equiparación de calidad entre todas las unidades.

Aprovechamos el momento para enfatizar amablemente a los Misioneros Educadores que regresen a las bases y no se desvíen de las reglas del PEPE que se transmitieron a cada uno de ellos. Programamos una visita a Gauteng en marzo, durante la cual el coordinador de área acompañará al coordinador nacional para familiarizarse con la nueva unidad. El espíritu que existió durante la capacitación fue extremadamente positivo y confiable y de esta manera se compartieron los desafíos personales y se establecieron compromisos de oración por esos desafíos.

Comparto con ustedes una petición especial de oración por una de nuestras educadoras que no pudo participar en la capacitación porque estaba con su padre hospitalizado; su nombre es Busie. También les pido oración por la unidad del PEPE en Virginia que no participó en la capacitación y no envió ninguna razón por la ausencia de sus Misioneros Educadores. Por favor, ore para que Dios me dé sabiduría para lidiar con la situación, ya que esta no es la primera vez que eso ha sucedido.

Que Dios continúe bendiciendo el ministerio del PEPE en todo el mundo y que su voluntad se cumpla en la vida de los Misioneros Educadores y los niños/as pequeños con los que trabajan todos los días. 

¡DIOS LES BENDIGA!
Su sierva en CRISTO

Vanessa Patience
Coordinadora Nacional del PEPE Sudáfrica