El PEPE dio inicio a su primera unidad en la República de Togo en el año 2016 en Lomé, la capital del país. Como resultado de la asociación entre JMM y C.B.T. (Convención Bautista de Togo), el programa comenzó sus actividades al satisfacer una gran necesidad en el país, que es la falta de acceso a la educación, especialmente en la educación de la primera infancia. Según Unicef ​​10.9% niños y 11.1% niñas en edad preescolar. El trabajo dio inicio a través del misionero Roberto Gomes y ahora estamos en la fase de capacitación de una obrera local para coordinar el Programa en el país.

Este año 2019, además de la formación de la nueva coordinadora nacional del PEPE en Togo, también realizamos varios encuentros de capacitación para todo el equipo del PEPE en el país. Ese trabajo de capacitación continua es parte de la rutina de todo el equipo del PEPE Network. Siempre estamos buscando perfeccionarnos para servir mejor a los niños y niñas, sus familias y comunidades.

Como parte de nuestro plan de expansión e intercambio de visión misionera, aceptamos el desafío presentado por la C.B.T. de presentar la propuesta del Programa a los pastores que están plantando iglesias en el norte de Togo. Recorrimos más de 1,000 kilómetros, visitando iglesias y líderes en varias comunidades en el norte.

La región norte de Togo sufre muchos problemas. Vi muchas necesidades, y las personas con las que hablé me ​​dijeron que sus mayores preocupaciones son la falta de escuelas y servicios de salud. Una de las cosas que más me impactó en esa visita fue ver los riesgos y peligros que los niños y niñas pasan para poder estudiar. En casi todas las rutas que transité he visto a niños y niñas de todas las edades, incluso los de 4 años, caminando por la carretera para ir a la escuela, que en muchos casos se encuentran a varias millas de distancia de sus hogares. Además de todos los peligros y la violencia a los que están expuestos estos niños y niñas todos los días en este peligroso camino a la escuela, también están expuestos a condiciones de fatiga física, incluso antes de comenzar las clases. Todo este contexto complejo desde el punto de vista socioeconómico de la región, nos muestra la gran necesidad del trabajo del Pepe en la región, pero también demuestra los desafíos que tenemos que enfrentar como un Programa socio-educativo-misionero para establecerse y desarrollarse en la región.

Agradecemos al Señor por la rica oportunidad de poder participar en esta hermosa obra de transformación que está haciendo en Togo y en la región. Ore con nosotros para que el Señor de la cosecha envíe obreros calificados a trabajar con el PEPE en ese contexto desafiante. Ore también por los recursos materiales y financieros para construir aulas, baños, muebles de clase y capacitar a nuevos miembros del personal del equipo.

Con gratitud y amor fraternal,

Pr. Fernando dos Santos
Coordinador Regional - PEPE África Occidental 2