La mayoría de las personas que sirven al Señor lo hacen solo dentro de su zona de conforto, yendo a lugares de fácil acceso, que no presentan extremadas dificultades. Por lo tanto, no van a donde realmente se necesita ayuda. Sin embargo, con el PEPE hemos llegado a donde están los niños y niñas necesitados, muchos viviendo en basureros, sin comida en casa, con padres alcohólicos y sin una cama para dormir.

En una de nuestras unidades de PEPE en El Salvador planeamos hacer algo diferente que impacta las vidas de nuestros niños y niñas. Desafortunadamente, estamos ubicados en una región de extrema pobreza, escasez y violencia en todas las áreas, por lo que tuvimos que improvisar algo.

Una mañana después de que terminara la clase del PEPE, antes del tiempo de despedida, les pedimos a los pepitos y pepitas que vinieran con trajes de baño (pantalones cortos, camisetas y sandalias) en la siguiente clase, ya que les daríamos una buena sorpresa. Los niños y las niñas muy emocionados se despidieron. Al día siguiente, los niños y niñas vinieron a encontrarnos y se vistieron como habíamos pedido. Entonces ha llegado el momento de comenzar la sorpresa.

Ellos estaban muy entusiasmados al ver lo que les habíamos preparado. Las sonrisas y gritos de alegría eran conmovedores. Todo eso gracias a una organización llamada CONVOY OF HOPE que nos donó una lona, ​​que luego de ser cortada y colocada en el piso, recibió agua, jabón y champú, convirtiéndose en un gran tobogán húmedo.

Mientras estaban en el tobogán, o un deslizadero como es conocido en algunos países, pudimos ver una alegría incomparable reflejada en sus rostros, pues para ellos aquella había sido la experiencia más divertida de todas. Muchas familias no pueden pagar un balneario para sus hijos. Como PEPE, queríamos ser parte de un momento especial en la vida de estos niños y niñas, entendiendo que experiencias así quedarán marcadas en sus mentes por el resto de sus vidas. Hacer a un niño y/o a una niña sonreír es uno de los mejores regalos de este mundo, como leemos en Proverbios 15:13 " El corazón alegre se refleja en el rostro".

El lema de PEPE es: "Llevando esperanza al corazón del niño y niña" y así continuaremos llevando a Jesús, quien es la verdadera alegría, al corazón de cada niño y niña, ¡para que puedan estar tan felices y así contagiarnos con tantas sonrisas!

Gladys Ortiz
Coordinadora Regional del PEPE

Adaptación: Carmen Ligia
Coordinadora Continental del PEPE Américas