Conocí la L’église de la Communauté Évangelique d’Haiti (Iglesia de la Comunidad Evangélica de Haití) en un trabajo realizado por una caravana con diferentes atendimientos. Desde ese período percibí que el pastor Timothée Elisée estaba abierto a nuestro trabajo, pues él vio que todo lo demás que hacíamos era muy serio. En la iglesia del pastor Timothée funciona una escuela, algo muy común aquí en Haití debido a las dificultades del gobierno en construir escuelas gratuitas para todos los niños/as. Cómo los pastores no reciben un sueldo de sus iglesias, ellos hacen escuelas en las dependencias de sus iglesias para conseguir el mínimo para sostener sus familias.

En el mes de noviembre debido al contacto que tenía con el pastor, vi la posibilidad de presentar a él las metodologías, reglamentos y normas del Pepe (Programa de Educación Pre Escolar). Le explique el paso a paso del proyecto, cuáles eran las exigencias y seguramente los grandes beneficios que la educación preescolar de la iglesia-escuela iba a adquirir.

 

El pastor estuvo muy contento y entusiasmado porque era algo que él ya estaba buscando, pues tenía muchas dificultades con la formación de los profesores del preescolar, ya que muchas de las profesoras no tienen ninguna formación en el área de la educación, ellas simplemente dan clase para los niños/as. Es esa una realidad en la mayoría de las iglesias-escuelas de Haití que han dificultado mucho el aprendizaje de los niños/as y el crecimiento de la educación en el país.

Busqué mostrar y conversar con el pastor sobre todo nuestro material de trabajo, el manual de formación continuada, de matemáticas, la rutina, la importancia de la visita, la protección del niño y todos los demás materiales con los que trabajamos. Dejé muy claro que la participación de la iglesia en todo el proyecto es importantísima, pues es a través del proyecto que la iglesia comprende cómo ser relevante en la comunidad donde ella está insertada.

Después de esa larga reunión informando al pastor sobre el proyecto y su funcionamiento, vi que él estaba muy interesado, pero aun así marqué una próxima reunión para que tuviera un tiempo para volver a leer las normas y reglamentos del proyecto y sacar sus dudas.
En la semana siguiente fijamos nuevamente una reunión donde el pastor pudo quitar todas sus dudas y así cuando vi que él había entendido de hecho la propuesta del Pepe presenté la Alianza y el Convenio de Asociación del proyecto. Cuando él firmó me dijo que era exactamente un proyecto como el PEPE que el necesitaba para mejorar, ser más eficaz en la enseñanza de los niños/as y también para despertar a la iglesia a hacer frente al desafío que está frente de ella.

¡Así fue abierta otra unidad del PEPE aquí en Haití!

Con la unidad abierta inicié la formación de educadores de base del Pepe. A pesar de que las profesoras ya tienen la práctica de aula, la formación de educadores de base vino a añadir aún más el conocimiento que ellas ya tienen, pues la rutina y la didáctica propuesta para el Pepe es muy diferente de lo que ellas están acostumbradas a hacer .Ellas aprendieron que el aprendizaje de los niños/as va más allá de la repetición, y que cada niño/a tiene su forma de aprender, por lo que es necesario que el profesor observe a su alumno y estimule su aprendizaje de la forma correcta. Después de la formación de educadores de base pude ver la práctica pedagógica de las profesoras haciendo un poquito más de sentido al aprendizaje de los niños/as. ¡Solamente tenemos que alabar a Dios por esa iglesia que abrió las puertas para bendecir a más niños/as en nuestro Haití!

Rosimeri Francisco
Coordinadora del PEPE Haiti